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Historia Deportiva

  1. HISTORIA DEPORTIVA

En los primeros tiempos, cazadores y pescadores se internaron en estrechas y profundas gargantas persiguiendo o buscando sus presas. Los pastores remontaban cauces secos en busca de abrigos para el ganado e incluso los primeros humanos buscaban en estos lugares tan especiales, sitios concretos donde rendir culto a las primeras creencias paganas.

Las primeras exploraciones de cañones y barrancos con interés científico se desarrollaron de forma ascendente y no descendente tal y como hacemos actualmente, como  es el caso del intento llevado a cabo por Armand Janet en el cañón del Artuby, Francia en 1893, declarándolo casi impracticable.

Foto: Eduard Alfred Martel. showcaves.com

Para hablar de la historia del barranquismo en nuestro país debemos citar a Lucien Briet (1860–1921), espeleólogo, fotógrafo, escritor y  aventurero francés.
En 1902 inició una serie de viajes en los que describió algunos de los principales cañones, desfiladeros y barrancos del Alto Aragón y de la Sierra de Guara.

Varios de los escritos que realizó en su viaje fueron publicados en los boletines de la Real Sociedad Geográfica de Madrid, de la que era miembro, y junto con la publicación de su libro “Bellezas del alto Aragón” en 1913, resulta determinante tanto para la declaración del Parque Nacional de Ordesa en 1918 como para la primera catalogación de barrancos en el norte de Aragón.

En 1909 un grupo de exploradores franceses liderado por Edovand Alfred Martel, intentaron remontar la garganta de Olhadubie – Holzarte, aunque solo pudieron llegar hasta la mitad de su recorrido.

Foto: Lucien Briet. artículos.altoaragon.com

Pasados unos años, en 1933 y con algunos avances en la técnica, otro grupo de exploradores franceses formado por: Ollivier, Mailly, Cazalet y Dubosq lograron la hazaña del descenso integral del cañón de Oladibia, en el País Vasco-Francés, siendo este el primer recorrido “moderno” documentado y realizado en sentido descendente.

En 1977 aparece el libro de Patrice de Bellefon “Los Pirineos: Las cien mejores ascensiones y excursiones”, donde viene reseñado el descenso del río Vero como “senderismo acuático”.

Para practicar el descenso de cañones se utilizaron técnicas de escalada y espeleología. Gracias al trabajo de la Escuela Francesa de Descenso de Cañones (EFC) junto con la Federación Española de Montaña y Escalada, la Federación Española de Espeleología y la Federación Española de Canoa-Kayac, consiguieron hacer una mezcla de técnicas pero adaptadas, para poderlas utilizar en lugares con fuertes corrientes, rebufos, remolinos y demás movimientos de agua peligrosos.

Foto: Revista. http://forezhistoire.free.fr

Fue a finales de la década de 1980 y principios de 1990 cuando nuestra actividad comenzó a tener una entidad propia, dada por la aparición de materiales y técnicas específicas que comenzaron a separarla de su hermana mayor, la espeleología.

Foto: Exploradores. chroniques-souterraines.fr/

Se descienden la gran mayoría de los barrancos de Guara y el deporte comienza a popularizarse, abriéndose barrancos y cañones por toda la geografía peninsular y mundial.

CANARIAS

A principios de los años 60 y particularmente en Tenerife sería cuando los montañeros y escaladores se adentraban en los barrancos para su exploración, pues la disciplina del barranquismo no se conocía como tal por aquella época, como así lo constata Pedro Falcón quien acompañado por Ulises Plasencia se adentraron cauce arriba en el Barranco del Infierno y del Río para averiguar su nacimiento.

Este barranco sería descendido por primera vez en febrero de 1968,  por Rafael Valencia, Ulises Plasencia y Alberto Alom, todos ellos miembros del Grupo Montañero de Tenerife. Es uno de los barrancos de mayor longitud y más interesantes de la isla, pues su nacimiento a una altitud muy elevada, hace que en inviernos generosos se nutra de gran cantidad de agua proveniente del deshielo producido por las nevadas ya tan escasas en nuestra época actual.

Foto: Pedro Falcón rapelando en Anaga. Pedro Falcón

Desde mediados de los años 60 y finales de los 70, la formación en esta isla fue organizada por la Escuela Nacional de Alta Montaña, incorporándose como monitores Pedro Falcón, Mario Pérez, Julio Juan y el destacado escalador Alberto Alom al cuadro docente de la Escuela de Alta Montaña dependiente de la Federación Tinerfeña de Montañismo, impartiéndose en su mayoría cursos de escalada en cuyo contenido técnico se encontraba el rápel, como técnica necesaria para descender las paredes y roques que se escalaban. Con ello, se aprovecharía la formación técnica de esta maniobra para descender los barrancos.

Igualmente, señalar que los barrancos que se aperturaban en estos años se equipaban con clavos y buriles, los mismos anclajes disponibles y utilizados para la escalada en esa época.

A la generación de destacados montañeros como Rafael Valencia, Alberto Alom, Marcelino, Vargas y Miguel Jiménez se complementaría con otros bastantes activos y muy relevantes para el montañismo tinerfeño como Oscar Subirana, Miguel El Valenciano o Antonio Villar que junto con otros compañeros descendería íntegramente el Barranco del Río hasta el mar.

Otro barranco importante del sur de la isla como el Barranco de Badajoz fue descendido por miembros del Grupo Montañero Laguna en los años setenta, mientras que el Barranco del Infierno, prohibido actualmente su descenso por su grado de protección, sería descendido por primera vez por miembros del Grupo Montañero de Granadilla.

Foto: Miguel descendiendo Barranco de Badajoz. Alexander Díaz

A finales de los años ochenta, se descendió por parte de Samuel y Cecilio, escaladores afincados en el norte de la isla, el Barranco de Los Carrizales situado en el macizo de Teno. Con la creencia de estar descendiéndolo por primera vez, encontraron indicios de la que tuvo que ser su apertura, siendo su año indeterminado. Este barranco es uno de los descensos clásicos de la isla y de los más visitados. Además de que sus saltos no superan los quince metros, resulta atractivo por su caudal casi continuo de agua durante la mayor parte del año.

A partir de mayo de 1994 y concretamente en el noroeste de la isla, en el Parque Rural de Teno, la visita de un bastante activo barranquista barcelonés Eduardo Gómez, acompañado por otros compañeros como J. Olmo, Juan Urquiza y el escalador tinerfeño Pablo Castilla, aperturaron algunos barrancos de gran verticalidad, como fueron el Barranco Garañones, el Barranco Las Calabaceras y el Barranco Los Poleos, con un rapel volado de 70 metros digno de mención por su espectacularidad.

Varios años más tarde, se suceden nuevas aperturas, como el Barranco de Correa en 1996, con una gran cascada imponente y visible desde la carretera en Buenavista del Norte, realizado por Eduardo Gómez y Pedro Ariño.

Ya en junio de 1997, la pareja formada por Eduardo Gómez y el destacado escalador tinerfeño Javier Martín-Carbajal aperturan barrancos emblemáticos como el Barranco de Ajoque igualmente en el Macizo de Teno y el Barranco de Las Gambuesas en el municipo de Arafo.

En ese mismo macizo del noroeste de la isla, se sucede en marzo de 1998 el primer descenso del Barranco Roque Largo, de la mano de Eduardo Gómez, F.J. Merencio, Toni Fumero, Casten Böge y Alfonso Haro.

A principios de los años noventa, el macizo de Anaga, situado en la parte noreste de la isla, no estuvo exento de nuevas exploraciones y aperturas llevadas a cabo por otro escalador tinerfeño, Roberto Tejera, quién descendió muy probablemente, el primer barranco de Anaga, La Caldera, y que junto con Javier Martín-Carbajal aperturan barrancos salvajes y aislados como el Barranco Las Norsas en 1995 ó el Barranco de La Angostura también en enero de ese mismo año, abierto por Javier Martín-Carbajal y Diego Méndez, o el emblemático y destacado Barranco de Taborno descendido por primera vez en 1997 por estos mismos escaladores.

Cabe destacar en 1997 la organización del primer curso de descenso de barrancos en la isla, promovido por los escaladores más activos del momento.

Foto: Roberto en la apertura de Bco. Las Norsas. Javier Martín-Carbajal

Otro escalador como Basilio Bravo, sería el encargado a finales de los noventa, de aperturar numerosos barrancos en buena parte de la zona norte de esta isla.

Ya en el año dos mil, el despunte de esta modalidad deportiva era una realidad, continuándose con nuevas exploraciones y prospecciones más exhaustivas que llevarían a la apertura en el año 2003 dentro del Parque Rural de Teno por parte de Agustín Linares, Alexander Díaz y Juan Montesdeoca el Barranco de Mantuba, conocido comúnmente como Lomo Morín, uno de los barrancos más atractivos de la isla, por su carácter acuático, con un continuo caudal de agua durante todo el año.

Otro popular descenso que no debe faltar después de las lluvias es el Barranco de El Río en El Batán, descendido por primera vez en 2011 también por Roberto Tejera y José Marcuño “el gallego”.

Foto. Juan en la apertura de Lomo Morín. Alexander Díaz

En otras islas como en La Gomera, a partir de mediados de los años noventa, fue objetivo de nuevas aperturas atraídas por su abrupta geografía con barrancos de gran desarrollo y verticalidad. Concretamente en febrero de 1996 la pareja formada por Javier Martín-Carbajal y Eduardo Muñoz, aperturan el Barranco de Arure y el Saltadero de Agulo y éstos acompañados por Lucas Sala y Alberto Peláez aperturan el Barranco de Lances.

En octubre de ese mismo año, Eduardo Gómez junto con Pedro Ariño y Begoña Gámez descienden por primera vez el Barranco de Argaga, Los Garañones, Afluente del Barranco de Arure, Barranco del Agua, Igualero, Erque, Vica y Liria, todos ellos caracterizados por paredes muy verticales y de gran longitud.

Foto: Javi descendiendo el Barranco de Arure. Javier Martín-Carbajal

Destacamos de la isla colombina el Barranco del Cedro, comúnmente denominado por los lugareños El Chorro, de impresionante verticalidad y escenario, descendido por primera vez en 1995 por Pablo Mata y el malogrado y excelente escalador Delfino Méndez (Nene).

A finales de los años noventa, la isla de La Palma también fue escenario de primeras aperturas como la Cascada de la Desfondada en 1996, descendida por primera vez por Pablo Mata y César Acosta.

Le siguieron otros, como el Barranco del Diablo, en La Caldera de Taburiente, abierto en 1997 y descendido desde su cumbre por Pablo Mata, Delfino Méndez y Javier Martín-Carbajal y por el escalador palmero Pablo Antequera.

Este último junto con Carlos Bravo y otros compañeros continuaron con las labores de exploración, descendiendo los barrancos más importantes de la isla.

Foto. Pablo Antequera y Nene en Bco. del Diablo. Javier Martín-Carbajal

Por su parte, en Gran Canaria, la exploración y nuevas aperturas tiene su auge en los años noventa aperturándose el Barranco Oscuro en Tamadaba por Juan Aguilar y otros compañeros. Más tarde, en junio de 1999 se desciende por primera vez el Barranco del Palmar, siendo sus aperturistas Emilio Herrera, Inés Pérez, Antonio Muras y Rubén Ramírez, caracterizándose este descenso por el prolongado tiempo en su realización, llegando a alcanzar las doce horas de actividad en su primera integral.

En junio de 2001, nuevamente Emilio Herrera e Inés Pérez juntos con su compañero Alejandro Rivero aperturan el Barranco de las Palmas y un mes más tarde de ese mismo año, Emilio Herrera, Rubén Ramírez y Carlos Arocha, reequipan y aperturan nuevos saltos en el Barranco de Palo Blanco.

Las Islas Canarias no han quedado exentas del auge experimentado en los últimos años en esta disciplina deportiva, abriéndose innumerables barrancos a lo largo y ancho de nuestra geografía insular, e incluso llegándose hasta nuestro días con un movimiento de deportistas motivados con el reequipamiento de muchos cauces.

Bibliografía y fuente:

Pedro Falcón, Oscar Subirana, Javier Martín-Carbajal

Los primeros tiempos del Grupo Montañero de Tenerife – Edmundo Herrero Rello (1987)

Historia del Montañismo por Ramón Muñoz (1981)

https://deescalada.com/informacion-de/barranquismo

http://www.espeleokandil.org/espeleologia/historia.htm

https://espeleoaragon.com/la-federacion/historia/

https://viunatura.com/historia-espeleologia-2-la-espeleologia-empieza-a-difundirse-en-espana/

www.seracguias.com

www.elguiadelparaiso.com

www.showcaves.com

https://es.wikipedia.org/wiki/Wikipedia:Portada

Por Alexander Díaz Toledo

Presidente del Grupo Montañero de Tenerife (1996-2000) (2003-2010)

Presidente de la Federación Tinerfeña de Montañismo (2011-2018)

Vocal del Área de Barranquismo de la Federación Tinerfeña de Montañismo

Técnico Deportivo en Media Montaña, acreditación UIMLA (Madrid/Granada – 2016)

Técnico Deportico en Barrancos (Aragón – 2016)

Socio nº 1086 de la Asociación Española de Guías de Montaña (AEGM)

Nota: Sabemos de antemano que la información de la Historia en Canarias está dispersa, y lo que aquí se plasma es una síntesis de lo más relevante que aconteció, por lo que cualquier aportación y/o corrección de cualquier índole en este apartado ruego envíes correo electrónico a barranquismo@fedtfm.es