EN EL INICIO DE LA NUEVA ERA VIRIANA
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Mi hogar de al menos tres millones de metros cuadrados
Autor : Don MIGUEL PÉREZ CARBALLO
Mi hogar de al menos tres millones de metros cuadrados
Autor : Don MIGUEL PÉREZ CARBALLO
Comunicados informativos de la FECAMON / FIMT
Comunicados informativos de la FEDME
Ante la perspectiva del inicio de nuestras actividades en el medio natural, según la graduación de fases establecida por el gobierno, creo necesario dar mi opinión sobre la cobertura de los seguros deportivos (federativos o no – especialmente los deportes de montaña) respecto de los accidentes que puedan ocurrir durante el estado de alarma.
Lo que señalo se refiere no sólo a cobertura sanitaria, sino también a cobertura de rescate e indemnizaciones por fallecimiento, invalidez, etc. previstas en las normas reguladoras del seguro deportivo obligatorio y demás aplicables a nuestras licencias.
Pues bien, con la entrada en vigor del Real Decreto 463/2020 que determinaba las consecuencias de la aplicación del estado de alarma en todo el país, se suspendía la libre circulación de personas, esto es, la obligatoriedad del confinamiento. Esto limitaba totalmente el desarrollo de actividades deportivas en el medio natural. En tanto en cuanto nuestra actividad vital quedaba reducida a ir al supermercado, farmacias, centros médicos, etc., los seguros deportivos podían rechazar la cobertura durante la vigencia de dichas medidas sobre la base de que los accidentes de montaña se darían en condiciones de quebranto por parte del deportista de una norma vigente.
Esto es, los seguros no cubrían porque si salíamos al monte lo estaríamos haciendo incumpliendo una norma. La cobertura de los seguros, por lo tanto, quedaría limitada a dicha restricción de movilidad.
Si yo vulneraba la norma y me iba al monte con la consecuencia de un accidente, el seguro no me cubriría.
¿Qué pasará a partir del 4 de mayo?
La situación cambia radicalmente a partir de dicha fecha. El adelanto que ha realizado el gobierno de las medidas que se adoptarán gradualmente, incluye la posibilidad de prácticas deportivas individualizadas en el medio natural. Por lo tanto, si un accidente tiene lugar como consecuencia de la práctica de una actividad autorizada por una norma, a pesar de mantenernos en estado de alarma, el seguro tiene obligatóriamente que prestar cobertura.
No podemos olvidar que, al igual que ocurre con los seguros de automóvil, la cobertura contratada a través de una póliza federativa es inherente a la práctica de la actividad deportiva correspondiente (escalada, senderismo, alpinismo, etc.) sujeta a la normativa legal en vigor (en nuestro caso, la regulación actual del estado de alarma que permite la actividad deportiva federada, no federada, profesional y no profesional, y en el exterior).
Por lo tanto, si la actividad se desarrolla en cumplimiento de la normativa vigente, el seguro no puede evitar la cobertura.
Dicho esto ¿Qué ocurre con las pólizas que específicamente contienen exclusiones de cobertura para el estado de alarma?
De las pólizas consultadas online en las páginas de las federaciones y otras aplicables a actividades deportivas (no todas están colgadas), la gran mayoría no hace referencia a exclusiones de cobertura en caso de estado de alarma. Sí lo hacen para estados de excepción, tumultos, terrorismo, etc., pero no para el estado de alarma.
A pesar de lo anterior, si tuviera incluida esta exclusión (situaciones de estado de alarma) en el condicionado, dicha exclusión no puede perjudicar al asegurado siempre que haya una norma que permita su actividad deportiva, como parece que será el caso a partir del 4 de mayo de 2020. La interpretación de esas exclusiones ha de hacerse siempre en beneficio del asegurado, por lo que si tenemos un accidente a partir de la semana que viene, realizando una actividad permitida, el seguro nos debería cubrir sin problema alguno.
Dicho esto, si salimos al monte, sigamos teniendo en cuenta la situación sanitaria de nuestro país, evitando riesgos innecesarios. Hay muchos días y mucha vida por delante.
Alejandro López
Abogado
LOPEZ SANCHEZ ABOGADOS – Betanzos (info@lopezsanchez.com)
Fuente: derechoymontana.wordpress.com/
Iñigo Ayllón (Máster en Derecho de los Deportes de Montaña. Técnico Deportivo en Media Montaña y miembro del Comité de Seguridad de la FEDME)
Cuando volvamos a salir a la montaña todo habrá cambiado. Cuando volvamos a salir a la montaña todos habremos cambiado.
Tras varias semanas de confinamiento por la pandemia del coronavirus, nuestras ganas de salir están disparadas. Todos queremos socializar, abrazarnos, juntarnos con nuestra gente amada, celebrarlo y disfrutar la recuperación de nuestra pequeña libertad. Y una buena cantidad de personas querremos celebrarlo también con aquello que nos apasiona, que nos colma de alegría y que nos extasía a cada momento. Realizar actividad física en la naturaleza: correr, andar, montar en bicicleta, hacer fotos, volar, escalar, compartir un bocadillo o media barrita, encordarnos, el tacto de la roca, el sonido de los esquís o los crampones en la dura nieve de la madrugada, la sensación del viento en la cara, los verdes de esta primavera angustiosa, el lactato acumulándose en nuestros músculos, los sonidos del bosque en nuestros oídos, la sensación de incertidumbre ante las dificultades del camino…
Pero ese medio natural habrá cambiado y nosotros también.
Llevamos días y días con una actividad física diferente a la habitual. Sin caminar por pendientes pedregosas, sin evitar las raíces de los árboles, sin adaptar el paso a nuestra respiración ni al ritmo de los compañeros de actividad. Nuestro equilibrio y nuestro instinto están adormecidos. Adormecidos y ocultos bajo las ganas de llegar al monte. Llevamos semanas sin ponernos una mochila, sin calzarnos las botas, las zapatillas o los pies de gato.
Hace días que hemos perdido la costumbre de consultar la meteo. No sabemos las condiciones de la nieve, ni la altitud y orientación a la que se encuentra presente.
Pero tenemos muchas ganas de salir. Y tenemos ganas de redescubrir la naturaleza. Una naturaleza que ha seguido su curso, ajena a nuestras miserias. Y que, lo hemos visto en medios de comunicación y redes sociales, ha ido recuperando espacios. Hemos visto a mamíferos explorando nuestros vaciados territorios humanizados y ahora somos nosotros quienes queremos devolverles la visita. Pero, ¿sabemos cómo se encuentra su terreno? ¿Se mantendrán abiertos los caminos o se habrán cubierto de vegetación? ¿Se mantienen las trazas de senderos? ¿Dónde han anidado aves e insectos esta época de cuarentena en las paredes de escalada?
Llevamos días soñando e imaginando los objetivos que queremos cumplir. Llenando nuestras cabezas de imágenes y deseos. Inflando nuestra motivación para los retos a los que aspiramos. Pero primero toca pararse y respirar. Bajar las pulsaciones y dar un paso atrás para coger impulso. Ya no somos los que éramos en marzo de 2020. Pero llegaremos a ser mejores.
Nuestra forma física ha decaído con toda seguridad. Nuestra resistencia está en duda y debemos ser cautelosos con ello al planificar. De igual modo habremos “perdido” algo de coordinación (atención quienes caminan con bastones) y equilibrio (evitar tramos de recorrido abruptos).
Mientras podamos salir solos debemos ser extremadamente cautos en la elección de la actividad, dejar aviso del lugar a dónde vamos y la hora prevista de vuelta (y ceñirnos a ese plan). Primad la actividad en entornos conocidos y con cobertura de telefonía.
Sed especialmente cautos en determinadas actividades en que desconozcamos si hay nieve presente. De igual modo, valorad los posibles daños producidos en instalaciones y anclajes (vías de escalada, cabeceras de barrancos, vías ferratas…) por fenómenos naturales tales como el deshielo, las crecidas de ríos y barrancos, caídas de piedras, etc. Quizás sea necesario llevar algo de material extra.
Prestad especial atención a la recuperación de espacios por la fauna, tanto de mamíferos (osos, jabalíes…) como de aves (nuevos nidos en zonas de escalada), reptiles o insectos (nidos de avispas).
Recordad que hay materiales del equipo que llevamos tiempo sin utilizar y que pueden generar molestias o incluso llevarnos a terminar la actividad de forma prematura (calzado, en especial botas o pies de gato, la mochila, bastones…). Sed prudentes en esta adaptación.
Finalmente, recordaros que el objetivo de estas primeras salidas ha de ser el de redescubrir el contacto con la naturaleza y con el medio en que desarrollaremos futuras actividades. Tenemos que volver a vernos en situaciones que hace semanas nos eran habituales e ir poniendo las bases para los éxitos que llegarán. Movámonos y valoremos, caminemos y comprobemos que la maquinaria funciona y se va engrasando, y sigamos avanzando para conquistar nuestros sueños. Tenemos vida y tiempo.
Fuente: eldiario.es
HUESCA.- El barbastrense Luis Masgrau, presidente de la Federación Aragonesa de Montañismo (FAM) y vicepresidente de la Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada (Fedme), considera que la fecha de salida a la montaña, sobre todo en grupo, «todavía está un poco lejos», entiende que no se autorizará la actividad montañera hasta que no se haya conseguido la «inmunidad del rebaño» y recomienda a los montañeros que cuando puedan salir extremen la prudencia y elijan rutas suaves porque «ya habrá tiempo y oportunidades para recuperar la actividad en la alta montaña».
A su juicio, para salir a la montaña en grupo «han de estar muy controlados los niveles de la pandemia» y haber logrado la «inmunidad de grupo» (cuando un determinado porcentaje de población esta inmunizado). «Antes de eso no se puede hacer vida normal», sentencia Masgrau, que además de montañero es médico de profesión. No obstante, insiste en que serán las autoridades sanitarias las que marcarán las pautas a seguir a la hora practicar deportes que, posteriormente, las autoridades deportivas tendrán que «traducir» y adaptar a cada disciplina deportiva. «Nosotros, como especialistas, con médicos, microbiólogos, escaladores, etcétera, intentaremos hacer unos protocolos básicos de estricto cumplimiento», apunta Masgrau, que en cualquier caso considera que lo mejor es actuar con «sensatez».
Añade que el momento actual «es prematuro aún para tener criterios» al respecto, pero desde luego tiene claro que «este verano va a ser muy atípico».
A falta de conocer cuándo y cómo se podrá salir al monte, el presidente de la FAM apunta que mientras no haya inmunidad de grupo «lo lógico es que no se pueda ir en un coche cinco personas o en un autobús, ni hacer trayectos largos». A su juicio, los refugios de montaña y la escalada pueden presentar más dificultades a la hora de mantener el metro y medio o dos metros de distancia entre personas. «Yo creo que los refugios se abrirán con unas restricciones muy estrictas de limitación de aforo, pero eso nos lo va a marcar Sanidad», insiste.
En cuanto a la escalada, recuerda que «en una reunión tienes que estar codo con codo», por lo que aquí no se puede guardar la distancia de seguridad. «Escalar, no sé si legal y sanitariamente se va a permitir», afirma.
Luis Masgrau señala que el senderismo tiene, a la hora de afrontar la desescalada, puntos a favor, siempre y cuando se permitan los desplazamientos en vehículo hasta el punto de inicio de la ruta aunque cumpliendo el distanciamiento social. «Los pros es que es más fácil el aislamiento; si vas caminando por el monte, siempre y cuando estés concienciado, porque se puede mantener la distancia caminando en fila india», argumenta.
«Bien entrado mayo empezaremos a saber o a tener una somera idea de cómo pueden evolucionar las cosas de cara al mes de junio y dentro de un mes podremos hacer elucubraciones sobre si este verano vamos a hacer senderismo y vamos a poder hacer alta montaña, porque escalada yo lo veo bastante más complicado porque hay que hacer reuniones y en una repisa te juntas (varios montañeros)».
En cualquier caso, insiste en que el «sentido común dicta que tendrán que ser actividades en muy pequeños grupos y buscando rutas sencillas; y en todas las que impliquen un arnés o una cuerda es más difícil guardar la distancia social».
Al margen de las medidas que haya que tomar, Luis Masgrau pone el foco en la necesidad de evitar los accidentes y rescates de montaña que impliquen un traslado al hospital porque el sistema sanitario debe preservarse a la pandemia.
Por ello, y teniendo en cuenta el parón físico de semanas, aconseja que cuando se permita salir a la montaña se busquen rutas fáciles.
Fuente: diariodelaltoaragon.es

Después de casi dos meses de confinamiento, la montaña será uno de los destinos preferidos para recuperar la libertad y el contacto con la naturaleza. Pero también habrá que estar más atentos que nunca a protegernos de los riesgos que conlleva. Ese es uno de los consejos Pepín Román, aventurero asturiano del Himal Mountain y embajador de Helly Hansen, y de los miembros del Norks Folkehjel, el equipo noruego de rescate equipado por Helly Hansen e integrado por voluntarios que se dedican a salvar vidas las 24 horas del día durante 365 días al año.
Los fiordos noruegos son el destino elegido por Pepín Román para su próxima aventura cuando finalice el confinamiento. Concretamente Svalvard, a cuyas montañas se accede en barco y se puede practicar esquí de montaña hasta bien entrado el mes de junio. Pepín y los miembros del equipo de rescate noruego comparten la misma filosofía: respeto por la montaña, conocimiento, equiparse bien y estar preparado para las condiciones más imprevisibles para poder volver a casa. En el vídeo podéis ver cómo es el día a día del equipo Norks Folkehjel para que seamos más conscientes y responsables cuando salgamos al monte., yPepín nos lo confirma en la siguiente entrevista.
Lo que puedo decirte es que, por irresponsabilidades, se cometen muchos errores que terminan en accidentes. Vivimos en un mundo en el que las irresponsabilidades nos rodean en nuestro día a día. En la montaña pasa lo mismo.
Lo que sí esta claro es que la mayoría de los accidentes se producen por falta de planificación, experiencia y equipo, lo que nos lleva a una improvisación y al aumento de la probabilidad de accidentes, sin contar los fortuitos que puedes tener en el propio entorno. Muchas veces, la gente sobreestima su capacidad física y técnica; y, con la facilidad de comunicación con los equipos de rescate, la gente baja la guardia y se arriesga más de lo necesario. Nuestro mayor consejo es no subestimar nunca a una montaña o simplemente, a la naturaleza, por muy pequeña, accesible, cercana o fácil que parezca. Conocimiento, material acorde con la actividad y alimentación es lo que más recomendamos.

En España hay diferentes grupos de rescate en Montaña como la Guardia Civil o Autonómicos, pero sólo los GREIM (Grupo de Rescate Especial de Intervención en Montaña) realizan rescates en todas las áreas de montaña y están disponibles las 24 h. Ante un rescate muy técnico, el GREIM es el que está más cualificado para solventar una situación extrema en un medio hostil como es la montaña.
Sí. Sería muy recomendable que toda la gente que acude a la naturaleza tenga los conocimientos suficientes para poder llamar a los grupos de rescate, ayudar a la aproximación de un helicóptero, indicar el lugar exacto, etc, para enviar a los rescatadores la máxima información y lugar exacto del accidentado. Desgraciadamente he asistido a varios rescates y esto no es así. Pero es impresionante el compromiso que adoptan el GREIM y los equipos de rescate desde el primer minuto, el esfuerzo y su buen hacer para que el herido se sienta cómodo y protegido. Su día a día se basa en rescates en cuevas, grandes paredes, barrancos, etc. Todo en situaciones muy difíciles, expuestas y en cualquier época del año. Y como siempre, cuando hay un problema, posiblemente no sea a primera hora, por lo que la noche siempre se echa encima.
Afortunadamente, no he vivido ninguna situación comprometida, salvo alguna lesión fortuita o problema de salud en la que hayamos realizado rescates. Somos muy escrupulosos en los márgenes de seguridad y es algo que nunca nos saltamos ni a nivel profesional ni individual. En la montaña, convivimos con el lema “es mejor estar aquí abajo, queriendo estar arriba, que estar arriba, deseando estar abajo”. Y creo que esto es aplicable a toda actividad en la montaña, y que puede ayudarnos mucho a todos. Justamente es esa planificación, experiencia y equipo lo que evitará un porcentaje muy alto de situaciones comprometidas y posteriores accidentes.
Afortunadamente, al cabo del año recorro muchos países y cordilleras, todas con sus peculiaridades y complejidades tanto técnicas como sociales. No es lo mismo estar a 6.000 metros en el Himalaya, donde el rescate es muy difícil, a hacerlo en nuestras montañas, donde también tienen sus riesgos. Por ejemplo, los Picos de Europa están expuestos a cambios meteorológicos, tiene grandes desniveles y condiciones muy cambiantes, por lo que la aventura en mayúsculas siempre está garantizada. Aquí es necesaria una planificación muy escrupulosa; tener muy en cuenta la meteorología, la hidratación por el tipo de terreno calizo y el equipo acorde a la actividad que vayamos a desarrollar. Ante la duda, es mejor contratar los servicios de un guía de la zona.
«Por ejemplo, los Picos de Europa están expuestos a cambios meteorológicos, tiene grandes desniveles y condiciones muy cambiantes, por lo que la aventura en mayúsculas siempre está garantizada».
Gracias a mi trabajo y recorrido, tengo mucha relación con miembros de grupos de rescate y uno de nuestros temas habituales de conversación es el material. Tanto para ellos, como para mi, la ropa de calidad es algo fundamental. Muchas veces nos dejamos llevar por el “total, es para ir al monte”. Debemos entender que la montaña es un medio hostil, donde la probabilidad de tener un problema se multiplica, por lo que es básico saber que nuestra única garantía de sobreponernos a un problema en primera instancia será la calidad de nuestra ropa. Es en los momentos complicados cuando echas en falta tener un material de primera calidad.
Sinceramente, por muchas cosas. Helly Hansen me hace sentir en familia, algo que valoro mucho. Me apoya en todo lo que hago y siempre tienen hambre de nuevos proyectos, como yo. Han logrado una mezcla perfecta entre la navegación y montaña, sabiendo sacar las ventajas de cada actividad para aplicarlo en las otras. Cada año hago muchos viajes de esquí (Japón, Canadá, Alaska… ) y de montaña (Nepal, India, Bolivia…) y Helly Hansen siempre tiene el material perfecto para el desarrollo de todas estas aventuras. Después de muchos años he encontrado el material con el que confío porque me hace sentir totalmente seguro y protegido que es lo más importante.
Tenemos previsto para finales de mayo ir al archipiélago de Svalbard, en Noruega, para realizar un viaje de exploración de navegación y esquí de montaña. No sé si llegaremos a tiempo por la situación en la que vivimos. En agosto nos espera una vez más el Ladakh, en el Tíbet, donde iremos a una zona desconocida con nuestros Jeep en busca de nuevas montañas esquiables. En octubre, regresaremos con nuestros amigos de Nepal y nos llevaremos las bicis para dar la vuelta a los Annapurnas con ellas; será bonito dar pedales por estos caminos que tantas veces hemos pisado. Después nos quedaremos en Nepal para llevar un grupo especial de fotografía al campo base del Everest. Estuvimos el año pasado con 20 personas sin experiencia en montaña y para los que fue la aventura de su vida. Fue toda una experiencia con mucho trabajo detrás de asesoramiento, gestión de esfuerzos, seguridad y salud continuos. Es fantástico viajar con 20 desconocidos y regresar con 20 nuevos amigos. Una vez más, cumplimos el objetivo humano y social de Himal Mountain Adventures, algo que cada dia nos es más gratificante.
En este vídeo puedes ver cómo es el día a día del equipo de rescate formado por voluntarios en Noruega: