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La Federación Excursionista pide regular el acceso a las montañas masificadas

La Federación Excursionista pide regular el acceso a las montañas masificadas

Del 1 de junio hasta el 13 de septiembre, los Bombers cifran en 37 los muertos en la naturaleza, más del doble que en el 2019

Este verano más que nunca se han puesto de manifiesto los efectos colaterales de un desembarco masivo al medio natural, muchas veces protagonizado por urbanitas sin la mínima preparación para coronar una cima. Suciedad, escaso respeto por el entorno y, en el peor de los casos, comportamientos de riesgo que pueden acarrear rescates. La Federació d’Entitats Excursionistes de Catalunya (FEEC) pide al Departament de Territori i Sostenibilitat de la Generalitat la urgente puesta en marcha de una mesa de trabajo para estudiar cómo se regula la afluencia a las zonas que periódicamente sufren aglomeraciones.

El Alt Pirineu ya hace tiempo que plantea medidas, como modular con los ayuntamientos el acceso al parque natural a través del cobro de tasas en algún parking, una petición que ha cobrado más fuerza después de que este fin de semana, coincidiendo con la Diada de l’Onze de Setembre, se difundieran impactantes imágenes de colas en la Pica d’Estats, la montaña más alta de Catalunya, de 3.143 metros. Salvando las enormes distancias la estampa tiene ciertas similitudes con la de la primavera del 2019 del Everest que dio la vuelta al mundo. Las retenciones formadas por aspirantes a apuntarse una cumbre emblemática se repiten en no pocos destinos de la geografía alpinística.

Este sábado se lamentó otra muerte, la de un hombre de 77 años al que le cayó una piedra mientras escalaba en la Nou de Berguedà, con lo que el número de fallecidos en el medio natural entre el 1 de junio y el 13 de septiembre se eleva a 37 frente a los 15 del mismo periodo del 2019, según confirmaron ayer los Bombers de Catalunya. Si nos ceñimos a las víctimas únicamente en accidentes de montaña la cifra es de 14, siete veces más que el año anterior.

La FEEC lamenta “el fracaso en educación ambiental y la falta de responsabilidad hacia la naturaleza”

“El acceso a los parques debe seguir siendo libre para todos pero en determinadas épocas y en ciertos lugares deben aplicarse medidas a través de una regulación, que no quiere decir sanción. Pedimos a Territori la creación de una mesa de trabajo y que se aprueben políticas medioambientales encaminadas a evitar concentraciones de gente tan elevadas”, considera Jordi Merino, presidente de la FEEC. Los enclaves más afectados, a juicio de Merino, son la Pica d’Estat; el Pedraforca, en el parque natural del Cadí-Moixeró; Montserrat; Collserola o Sant Llorenç del Munt, entre otros.

Desde Territori, la secretaria de Medi Ambient i Sostenibilitat, Marta Subirà, responde que se estudiarán mecanismos como “establecer restricciones en los aparcamientos, pero la idea es consensuarlos con los ayuntamientos”. Subirà rehusó ayer concretar las acciones más inmediatas que tomará la Generalitat, que se podrían dar a conocer a finales de semana

La pedagogía sigue siendo una asignatura pendiente. “El fracaso en educación ambiental y la falta de conciencia y responsabilidad hacia la naturaleza se han puesto de manifiesto”, lamenta la FEEC en una carta dirigida al Departament de Territori. Esta entidad centenaria, con más de 40.000 federados, alerta de que la masificación comporta un peligro importante para los espacios protegidos, a la vez que acrecienta las situaciones de peligro en las que pueden verse los practicantes más inexpertos.

Y en el verano de la Covid la afluencia se ha desbordado en el Alt Pirineu, el Cadí o Aigüestortes, entre otros lugares. Y a más gente, más rescates. Los Bombers detallan que en lo que llevamos de año se han materializado 715 salvamentos en la montaña, un 17% más que en el 2019. Las actuaciones en el conjunto del medio natural se han elevado a 1.138 (+ 15%).

Fuente: La Vanguardia

Sherpas, la otra historia del Himalaya

Sherpas, la otra historia del Himalaya

Un viaje al corazón de la mítica etnia que propicio grandes conquistas como la del Everest.

Coincidiendo con el 67º aniversario de la primera ascensión al Everest, este 29 de mayo se pondrá a la venta el libro «Sherpas, la otra historia del Himalaya» (Ediciones del Viento), una obra que narra el encuentro y la amistad entre dos personas de orígenes y culturas muy diferentes: Xiana Siccardi (Barcelona) y Lakpa Nuru Sherpa (Solukhumbu, Nepal) y descubre para el lector occidental una historia apenas conocida, lo que hay detrás del turismo en el Himalaya.

Un relato de transformación personal que muestra la vida cotidiana y tradiciones de los sherpas, ahondando en su ética budista de ascendencia tibetana y en su ancestral respeto a la naturaleza, y que también revela la realidad del trabajo de acompañar a los alpinistas internacionales a las cumbres más altas de la Tierra

Desde que Edmund Hillary y Tenzing Norgay coronaron el Everest el 29 de mayo de 1953, la competición patriótica por llegar los primeros a la cima más alta del mundo se detuvo, pero comenzó la fiebre de las expediciones comerciales, que no han parado de crecer hasta el punto de que en 2019 se hablaba de masificación en la cumbre más alta de la Tierra.

La búsqueda de la belleza, la aventura o la gloria ha tenido enormes consecuencias para las personas que viven a los pies del Everest, especialmente entre los sherpas, que vieron en las primeras expediciones la única oportunidad para salir de su extrema pobreza. Setenta años más tarde, la situación no ha cambiado demasiado. Sus tierras siguen dando poco rendimiento, su educación es limitada y, como tal, todavía no ha dado todos sus frutos, y su mejor opción sigue siendo acompañar a los extranjeros hasta la cima de sus montañas. Y el precio sigue siendo extremadamente alto.

Tradicionalmente se les ha llamado superhombres del Himalaya, héroes de las montañas, raza legendaria de escaladores de élite. Y lo son, pero son mucho más. Cuando regresan a casa, aflora un mundo fascinante. Su ética budista de ascendencia tibetana basada en la bondad y la compasión quizá tenga algunas de las respuestas que buscamos desde Occidente, y su ancestral visión de la naturaleza y los elementos resulta tremendamente contemporánea estos días en los que apoyamos, más que nunca, la conservación del medio ambiente y la emergencia climática, y que comprendemos las consecuencias negativas del turismo de masas.

«Sherpas, la otra historia del Himalaya»  es una obra creada por la periodista Xiana Siccardi y el guía de expediciones y trekkings Lakpa Nuru Sherpa, a partir de los viajes que se relatan, y que reúne en sus 220 páginas, horas de entrevistas, grabaciones, lecturas, entrevistas, hemeroteca, búsqueda de fotos y libros descatalogados.

Unos días libres y salvajes

Cuando en 2017 la autora llegó por primera vez a la cordillera del Himalaya, sólo quería ver la cumbre del Everest. Para ello debía caminar 60 kilómetros durante nueve días hasta el Campo Base, a más de cinco mil metros de altitud. Antes había aterrizado en el aeropuerto de Lukla, considerado uno de los más peligrosos del mundo.

Llegando al monasterio de Tengboche, su mirada se cruzó con la de un joven sherpa llamado Lakpa Nuru, que ya había coronado la cima del Everest en dos ocasiones. Aquel encuentro iba a cambiar la vida de ambos para siempre y a Xiana Siccardi le daría entrada a un mundo que forma parte de la historia del Himalaya pero que, desde que Tenzing Norgay alcanzara con Edmund Hillary por primera vez la cima del Everest, se ha mantenido oculto para la opinión pública mundial.

Mientras recorren juntos Solukhumbu, la tierra de los sherpas, en unos días libres y salvajes, entablan un fascinante diálogo intercultural sobre la vida, la familia, la naturaleza, la amistad, y el amor, sin darse cuenta de que están uniendo sus vidas para siempre. Pero una inminente ascensión de Lakpa al Everest amenaza con destruirlo todo.

Fuente: Revista Oxígeno (leer mas…)

 

Siete Cimas – Juan Diego Amador

Siete Cimas – Juan Diego Amador

Las cimas más altas de Europa, África, Asia. América del Norte y del Sur, la Antártida y Oceanía son las protagonistas de este documental. Juan Diego Amador, primer canario y cuarto español en lograrlas nos brinda la oportunidad de dar un paseo por el planeta mediante este trabajo inédito que nos permite ver el mundo desde lo más alto.

No todo el monte es orégano: problemáticas del senderismo en España

No todo el monte es orégano: problemáticas del senderismo en España

¿Qué “empaña” los caminos señalizados de nuestro país?

Una de cada once personas practica el senderismo en España, ocasional o regularmente. El tránsito de esas cuatro millones de personas implica vivencias personales muy valiosas, pero también viene acompañado de una problemática poco divulgada ¡te contamos esas “sombras”!

No vamos a descubrir a estas alturas los beneficios del senderismo, tan múltiples como diferentes son las visiones de qué buscamos realmente en la naturaleza. Sus beneficios resultan innegables y el interés por la actividad también, pero hoy nos vamos a ocupar de qué “empaña” los caminos señalizados de nuestro país.

DOBLE PROBLEMÁTICA

Como toda actividad humana en el medio natural, el senderismo se enfrenta en nuestro país a una doble problemática: endógena (ocasionada por parte de los propios senderistas) y exógena (ocasionada por personas y fenómenos ajenos al senderismo). Todos esos problemas serían fácilmente evitables si apelásemos a nuestros valores ciudadanos y las administraciones aplicasen a nivel local planes específicos .

PROBLEMÁTICA ENDÓGENA

Entre los problemas que más a menudo se detectan puntualmente en los 60.000 kilómetros de senderos marcados que tenemos en España destacan:

1) Falta de formación técnica. Se asocia lo fácil que resulta caminar por un sendero cómodo con pasear por un núcleo urbano. Sin embargo se trata de una actividad en el medio natural, a menudo en montaña, y que por tanto conlleva riesgos, desde leves (extravío temporal o fatiga), a medios (ser sorprendidos por una tormenta) o graves (torceduras de pie o caídas en cortados rocosos). Las estadísticas demuestran que se trata de un colectivo que rara vez pertenece a un club o entidad donde puedan formarse sobre técnicas y gestión del riesgo) y que no complementa sus conocimientos con la lectura de manuales o el visionado de vídeos tutoriales de calidad. El ratio de los que se federan y/o forman con cursos respecto a los que muestran absoluto desinterés es de 1:40 .

2) Relativización de la importancia del material. A menudo no se invierte el tiempo necesario en adquirir un material de buena calidad, lo que puede comprometer nuestra seguridad. El ejemplo más significativo es la adquisición de calzado con criterios más estéticos (como aspecto moderno o muy ligero) o de bajo precio que en buscar que incluyan suelas muy adherentes en terreno seco… ¡y mojado! También es muy común utilizar chubasqueros poco impermeables, que calarán tras sólo 10 o 20 minutos de lluvia intensa, o mochilas de colegio pese a que en no pocas ocasiones se van a cubrir distancias superiores a los 10 kilómetros, entre la ida y la vuelta.

3) Turistificación o frivolización de la actividad. Se visitan espacios naturales protegidos como quien hace turismo rural. Rara vez se llevan mapas específicos (escala 1:25.000), pues se suele confiar en un marcado y cartelería muy precisos pero que quizá no lo sean tanto, y nos contentamos con echar un vistazo al mapa generalista que hay en los aparcamientos de los espacios más visitados. Como desvalorizamos la posibilidad de imprevistos, no llevamos una buena linterna frontal (de al menos 200 lúmenes) ni agua de reserva.

4) Se observa un incremento muy rápido de salidas en grupos masivos, ya sea por “quedadas” realizadas desde grupos de redes sociales o por los ratios desproporcionados de algunas empresas que para compensar el bajo precio de su actividad incluyen de 30 a 80 personas… ¡con un solo guía! Los grupos grandes son ruidosos (puede que a alguien ajeno a nuestro grupo no le agrade escuchar nuestros gritos y bromas en voz alta), lentos, heterogéneos e incompatibles con entornos frágiles.

5) Promoción y divulgación desmedida de nuestros “descubrimientos” en redes sociales. En España hay miles de perfiles que incluyen habitualmente detalles de la excursión que han realizado con un enfoque supuestamente semi profesional, buscando en ocasiones poco más que un “me gusta” o el agradecimiento y alabanzas de otros. La geolocalización de valores singulares, como árboles centenarios o pequeñas lagunas poco conocidas, está provocando un efecto llamada y perjuicios medioambientales de los que ya alertan agentes forestales de diversas comunidades.

6) Sólo dos de cada cien personas que practican el senderismo poseen un seguro deportivo, ya sea de tipo federativo o privado. En caso de búsqueda por extravío, accidente o rescate algunas comunidades pueden repercutirnos el gasto originado, que ascenderá a varios miles de euros.

7) Falta de colaboración y empatía con los pueblos cuyo municipio incluye nuestro objetivo. A menudo llegamos con la comida ya comprada en una gran superficie de la ciudad y sólo paramos a la vuelta en el pueblo ¡para depositar nuestra bolsa de basura!

PROBLEMÁTICA EXÓGENA

Las situaciones problemáticas más comunes son:

a) Ausencia de mantenimiento adecuado de los senderos menos transitados, lo que repercute en una señalización deficiente u obsoleta. Hay casos notables de importantes senderos ¡señalizados por voluntarios que no son expertos en la zona o empresas inexpertas en balizado de senderos (existe una metodología y materiales específicos que deben cumplir la normativa vigente).

b) Riesgo puntual, bajo pero presente, de ser atropellado en caminos y vías pecuarias cercanas a las grandes capitales, como Madrid y Barcelona. No es difícil ver motos de campo circulando a gran velocidad en zonas sin visibilidad o aficionados a la bicicleta de montaña bajando deprisa por senderos balizados (aunque es cierto que la mayoría se muestran más respetuosos con los “peatones” que los “moteros”).

c) Falta de vigilancia en la mayoría de los espacios protegidos. Por lo general el número de agentes medioambientales resulta insuficientemente en prácticamente todas las comunidades y están dedicados casi en exclusiva a tareas de mayor relevancia. No te será difícil ver a gente molestando con sus perros suelto al ganado (aunque existen dueños de mascotas muy respetuosos) o a cualquier “elemento” haciendo fuego en el sitio más insospechado sólo para divertirse.

d) Empresas de rutas y diferentes actividades manejándose a su gusto y sin control en espacios valiosos. Desde furgonetas que transportan repetidamente y hacia arriba a un grupo de bicicletas que momentos antes han transitado ladera abajo cualquier bosque,vuelos de helicópteros privados (en Pirineos tenemos casos de heli-esquí y heli bici) o salidas nocturnas multitudinarias en épocas de nidificación de aves (un grave problema en sitios tan emblemáticos como el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama). Una parte importante de las actividades las conducen individuos sin titular o insuficientemente titulados, y suele disfrazarse en la web de su empresa con frases tipo “Todos nuestros monitores están titulados”.

Fuente: Revista Oxígeno (leer más…)

El invierno que no fue…

El invierno que no fue…

Los escaladores Jaume Peiró y Álex González reflexionan sobre la aventura y el cambio climático, contando con los testimonios de Alex Txikon, los hermanos Pou o Cecilia Buil.

Las temperaturas bajan y los días cada vez son más cortos. Ello anuncia la llegada del invierno en el hemisferio norte…. o eso creíamos.

El 21 de diciembre cambiamos de estación, dejando atrás el otoño para recibir con ansias la bajada de temperaturas que iba a hacer posibles nuestras actividades invernales. A escasos días de que termine este invierno 2019-2020, podríamos decir, con total seguridad, que ha sido una temporada muy mala para todos los que buscamos saciar nuestra sed de aventura en la nieve y el hielo.

Enero de 2020 ha sido el más cálido desde 1880.

El cambio climático cada vez está más presente. Los inviernos se van acortando y las temperaturas suben sin control. Enero de 2020 ha sido el más cálido desde 1880, quizá algo con lo que tendrá que ver el ser humano. Incendios sin precedentes, ciclones devastadores, disminución continua del hielo marino y continental… son hechos constatados que deberían hacernos ver la realidad de la situación en la que nos encontramos. Igual que para contener la expansión del coronavirus, también depende de todos nosotros que la temperatura mundial vaya o no en aumento.

En los Alpes, por ejemplo, la superficie glaciar se ha reducido entre un 30-40% desde 1850. La Mer du Glace, el mítico glaciar de las laderas del Mont Blanc, pierde entre 3 y 4 metros de espesor cada año. En el Himalaya, corre el agua por donde debería haber hielo. El nivel de los mares sube sin descanso por el deshielo de los casquetes polares…

Todos estos datos contrastados con estadísticas y estudios internacionales justifican las malas condiciones que nos hemos encontrado a la hora de llevar a cabo actividades invernales de escalada y alpinismo en la montaña este año.

La temporada no empezó mal. A finales de noviembre calentábamos motores en la norte del Almanzor, en Gredos, siendo la primera repetición de la temporada. También hemos buscando hielo que pinchar en distintas partes de España (Benasque, Bielsa…) y de Europa [Les Ecrins (Alpes Marítimos), Cogne (Alpes italianos), Chamonix…] , esperando que hubiera muchas cascadas formadas. Pero nos encontramos con todo lo contrario. Es más, solo pudimos escalar cascadas en Cogne (Italia) y en la mayoría de ellas no pudimos llegar hasta el final, debido a la mala calidad del hielo existente o, directamente, a que no lo había, así como a la sobrepoblación de escaladores, dado que solo había formadas unas pocas líneas.

Sin embargo, no podemos decir mucho sobre si es algo novedoso o se viene produciendo habitualmente, por lo que hemos optado por racabar el testimonio y la opinión de varios montañeros expertos para saber si estamos ante un ejemplo más de lo que puede estar suponiendo el cambio climático en función de su experiencia de otras temporadas:

“Ha sido un año inusual. No ha sido un invierno especialmente duro, incluso todo lo contrario: muy poca precipitación. Cuando ha nevado ha sido fuerte, pero esto ha ocurrido en muy pocas ocasiones durante la temporada. Que recordemos nosotros, para hielo de fusión ha sido de las peores, pero bueno, es cierto que las caras norte han estado en bastantes buenas condiciones, diría incluso que mejor que en otros años por esto mismo, es decir, gracias a que ha precipitado poco, y ha habido mucho anticiclón, lo que nos ha permitido disfrutar de ellas en buenas condiciones.

Nosotros hemos aprovechado esta circunstancia para hacer actividad este invierno en Pirineos. Pero lo que ha llegado a nuestros oídos es que las condiciones han sido generalmente malas en casi todos los sitios. Probablemente el cambio climático este famoso tenga algo que ver en todo ello.

Diríamos que desde que tenemos uso de razón, en general hace mucho menos frío; nieva bastante menos y los inviernos cada vez son más cortos.”

“La temporada la he visto desastrosa. Yo ni recuerdo ni había visto una temporada así nunca, la verdad. Para el hielo ha sido terrible pero de cara al alpinismo hemos encontrado condiciones excepcionales en lugares puntuales, típicas de la primavera y se han podido hacer cosas que en un invierno normal hubieran sido muy complicadas.

Precisamente por esas condiciones de poca precipitación de nieve durante dos meses y que ha hecho mucho calor, en Pirineos, actividades que se hacían normalmente en abril o a finales de marzo, se están haciendo en enero y en febrero. En Alpes ha sido algo parecido: han habido buenas condiciones para algunas vías, pero en cambio para el hielo ha sido una pena de año. No ha habido prácticamente nada.

Esta temporada me fui a la costa este de Canadá y EEUU, que por lo menos allí siempre hay hielo, pero también ha sido una temporada en la que han tenido muy pocos días de frío de verdad; de ese que te impide escalar a gusto; de esos 20, 25 o 30 grados bajo cero que suelen tener en enero y febrero.

En el Pirineo el problema es que estos últimos años tenemos temperaturas bajo cero durante muy pocos meses. Así que si viene un invierno como el de este año, ya sabemos lo que nos vamos a encontrar.

Y realmente lo que más me asusta es eso, que llegue el momento que tengamos un invierno sin invierno. Esto hace que desde luego salten las alarmas de todos a los que nos gustan los deportes invernales, tanto por la falta de condiciones para ellos, como por la falta de abastecimiento de agua que puede suponer para el resto del año y para el verano, que miedo dá cómo será.”

“Las altas temperaturas han provocado que la escalada en hielo se haya limitado mucho. Ha habido muy pocas cascadas para hacer y todas muy altas y con grandes aproximaciones. La tendencia es esta, el hielo desaparece. Contraria situación la que ha vivido el alpinismo: muy buenas condiciones para hacer corredores y caras nortes. En los Alpes cada vez habrá menos cascadas, al final lo que vamos a tener que hacer es adaptarnos, abandonar un poco el hielo y viajar fuera, Noruega, Canadá… Nos tocará centrarnos en escalar en roca, abandonar el hielo pirenaico e ir en busca de condiciones para escalar en hielo hacia el ártico.

Al final es culpa de todos, es lo que hay. Lo tenemos que asumir y adaptarnos a los nuevos tiempos.”

“Está claro que el cambio climático ha causado estragos. Con respecto a los intentos anteriores al Everest invernal, recuerdo que no corría el agua hasta principios de marzo y este año corría en todo momento. Al principio caían piedras a causa de un viento mucho más intenso y luego fuertes nevadas…Un tiempo de locos.

En Himalaya están cambiando las condiciones… En enero, que casi siempre hay una ventana, este año no la ha habido.”

Como hemos visto, el cambio climático llega hasta las montañas más altas de la Tierra. El calentamiento global azota los Pirineos, los Alpes, el Himalaya… El derretimiento de los glaciares podría dejar inundaciones por el aumento del caudal, producir ensanchamientos en las grietas glaciares o grandes desprendimientos de seracs. Está claro que de seguir así se dificultará mucho la escalada en hielo e, incluso, futuras expediciones al techo del mundo, sin hablar de las sequías y fenómenos climatológicos con el poder destructor de los grandes ciclones y huracanes, las DANA en España o los incendios descontrolados como los de Australia o California. Tenemos que empezar a hacer más por intentar evitarlo.

POR COUPLE CLIMBERS – JAUME PEIRÓ Y ÁLEX GONZÁLEZ

Fuente: Revista Oxígeno (leer más…)
¿Cubre tu seguro de montaña un accidente en estado de alarma?

¿Cubre tu seguro de montaña un accidente en estado de alarma?

Hemos hablado con el presidente de la Federación Madrileña, José Luis Rubayo, y con el de la Catalana (FEEC) Jordi Merino. Sus respuestas son distintas. La de Mapfre que tiene contratada, además de la madrileña otras federaciones sí que cubre un accidente en la situación actual. La FEEC ha emitido un comunicado suspendiendo temporalmente la cobertura de sus licencias.

Ante todo una idea: en una situación como la actual debemos permanecer en nuestra casa por responsabilidad. Los motivos son evidentes: evitar la propagación del Coronavirus y, también, porque los servicios médicos están saturados y cualquier accidente de montaña o tráfico que podamos sufrir causará un gravísimo perjuicio.

Independientemente de ello, hemos querido saber si el seguro de montaña que tienes contratado a través de tu Federación cubre un accidente de montaña en la situación de estado de alarma en que nos encontramos.

José Luis Rubayo: «La póliza de Mapfre sí que cubre un accidente de montaña que pudiera ocurrir en estos momentos»

Hemos hablado con José Luis Rubayo, presidente de la Federación Madrileña de Montaña quien nos ha informado sobre la póliza suscrita por esta Federación (y las del País Vasco, Galicia, Cantabria, Rioja, Extremadura, Castilla La Mancha y Melilla) con Mapfre.

José Luis nos explica que entre las causas limitativas de esta póliza de Mapfre no figura el estado de alarma por lo que esta poliza sí que cubre un accidente de montaña que pudiera ocurrir en estos momentos. Otra cosa distinta es que la propia Federación Madrileña, lo mismo que el resto de las Federaciones, haya recomendado a sus federados permanecer en casa y no realizar actividades deportivas.

Rubayo nos explica que hacer deportes de montaña en la situación que estamos viviendo, es un tema de responsabilidad en un momento en el que no debemos hacerlo. Pero no supone una agravación de los riesgos que cubre la póliza. Nos explica que, de hecho, Mapfre no puso problemas cuando ocurrió el terremoto de Nepal y murieron varios alpinistas españoles cubiertos por su póliza..

¿Qué ocurre con el resto de las federaciones? Quien no esté asegurado a través de Mapfre en las federaciones que hemos citado anteriormente debe leer las claúsulas limitativas de la cobertura del seguro que figuran en su póliza y, ante cualquier duda, ponerse en contacto con su Federación.

La Federación Catalana (FEEC) suspende sus licencias

Hemos hablado también con Jordi Merino, presidente de la FEEC, cuyos 42.800 federados actuales -el año pasado alcanzó los 52.000-, están asegurados en el RACC. Jordi nos comenta que, según el planteamiento de este seguro, si el gobierno prohibe salir de casa entonces es una actividad prohibida y se trata de una negligencia.

De hecho nos comentaba que hoy ha tenido lugar el rescate de un montañero en Set Cases y, muy posiblemente, se valore si se le cobra el rescate pues podría considerarse una negligencia en la situación actual.

Jordi nos explica que aunque en la póliza no pone estado de alarma considera que es de sentido común no salir a hacer deporte en la montaña. Si estás confinado por el estado de alarma no puedes salir.

La FEEC ha emitido un comunicado en el que suspende sus pólizas. Este es el texto del comunicado que han emitido:

Les llicències suspeses– Després del Decret del Govern de l’Estat d’Alarma queden temporalment suspeses les cobertures de les llicències de la FEEC.
El decret on es demana el confinament de la població fa que qualsevol accident a la muntanya pugui ser considerat com una imprudència.
Des de la FEEC demanem que tots aquells que tenien prevista una activitat de muntanya prevista per aquests dies l’ajornin. Qualsevol accident podria fer augmentar la greu situació sanitària existent.

La Federación Asturiana informa a sus federados de que no están cubiertos por su póliza.

La Federación de Deportes de Montaña, Escalada y Senderismo del Principado de Asturias (FEMPA) ha emitido este comunicado: «Nos comunica nuestra Correduría AON que, a partir de hoy, la Compañía Aseguradora, ALLIANZ, no se hará cargo de los accidentes mientras dure el Estado de Alarma. Sería una negligencia y éstas están excluidas de las pólizas de seguros».

Fuente: Revista Desnivel (leer más…)

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