por FIMT | Feb 24, 2020 | Montaña, Noticias

por FIMT | Feb 19, 2020 | Formación y Seguridad, Montaña, Últimas noticias
Consejos para «respirar el silencio».

Caminar por la naturaleza nos permite mejorar la salud, desconectar de nuestras preocupaciones, estimular la creatividad y disfrutar del medio natural. ¿Te acompañamos en tus primeros pasos con nuestras sugerencias?
No conozco a nadie que tras haberlo probado por primera vez, no quiera repetirlo a menudo, quizá durante el resto de su vida. Hablo de pasear por la montaña, caminar, ver paisajes sin modificar por el hombre y “respirar el silencio”. Las siguientes “pinceladas” pueden resultarte de ayuda.
TUS PRIMEROS SENDEROS
Dar simplemente un paseo por el campo debería formar parte de nuestros objetivos iniciales. No hace falta planteárselo como que tienes que iniciarte con todas las de ley, prometiéndote convertirte en un buen senderista o montañero rápidamente (por cierto algo poco realista). Caminar por una zona de baja o media montaña, es decir a altitudes situadas entre los 0 y los 1.800 metros, no más de una hora- hora y media ida, con pocas cuestas y parando cada media hora para descansar representa un buen principio.
Hay mucha gente a la que le aburre andar por andar y para que resulte más agradable conviene buscar una motivación o “justificación” al recorrido: llegar a un bonito collado desde donde se divisen unas buenas vistas, conocer un refugio de montaña, visitar una cascada, disfrutar de un picnic con amigos en una bonita pradera, realizar una ruta que enlace solitarias fuentes… Pronto descubrirás qué te agrada más o qué tiene más sentido para ti, lo que necesariamente no tiene por qué coincidir con los gustos de la mayoría.
Las guías en papel de excursiones para niños constituyen una magnífica ayuda para que comiencen los adultos. Para no sentirte decepcionado, es mejor que las adquieras tras comprobar si su contenido se ajusta a tus necesidades o comparar su calidad en una librería física, de las de toda la vida. Normalmente cuestan de 15 a 25 euros e incluyen decenas de opciones de diferentes longitudes y desnivel, con una estimación horaria basada en una velocidad media razonable: 3-4 kilómetros por hora. Y un consejo adicional: no te inicies utilizando bastones desde el primer día, te volverás dependiente de ellos demasiado pronto (es preferible inicialmente mejorar nuestro equilibrio en montaña sin ellos) y pueden sobrecargarte muñecas, codos y hombros. En un año o dos y con recorridos que incluyan desniveles de más de 500 metros te resultarán útiles, sobre todo en los descensos.
SOBRE LA COMPAÑÍA
Si te cuesta encontrar compañeros/as para iniciarte en estas breves caminatas, puedes apuntarte a excursiones organizadas por empresas (es lo más rápido) o por clubs (te exigirán hacerte socio pero te resultará más económico y agradable a medio plazo). Salir con amigos/as a los que les guste también la naturaleza debería ser la primera opción, incluso antes que con la familia (pueden aparecer pequeños problemas o discusiones por tensiones domésticas anteriores a la actividad). No lleves a niños pequeños a un recorrido que no conozcas de antemano, pues pueden sufrir demasiado si el recorrido se muestra más exigente de lo previsto, ya sea por kilometraje, desnivel o dificultad del terreno.
Si caminas con tu perro, mantelo bajo control directo, para evitar molestias a desconocidos o al ganado que posiblemente te cruzarás en ciertos itinerarios. No le permitas andar suelto a una distancia de más de 10 metros o donde no exista contacto visual. En algunos espacios naturales protegidos es obligatorio llevarle atado o incluso está prohibido su entrada.
TÉCNICA BÁSICA
Teóricamente la mejor postura para ir por un sendero es erguido (no encorvado con la mochila), los hombros hacia atrás y ligeramente hacia abajo, el estómago nunca hacia afuera y la cabeza mirando al frente si el terreno resulta sencillo.
Si nuestro braceo es natural, tanto caminando sin bastones como con ellos, y oscila verticalmente sin cruzarse ante nuestro pecho, nos resultará más fácil caminar que con los brazos en los bolsillos de la chaqueta (peligroso pero habitual en individuos con frío en las manos o inexpertos). La longitud de nuestro paso debe ser superior a los 50 centímetros, lo que equivale a decir que en zonas fáciles tiene que haber más de 20 centímetros de distancia entre la puntera de un pie y el talón del otro. En general los hombres de estatura media, alrededor de 1,75 m en la Unión Europea, suelen avanzar 5-10 centímetros más por cada paso que dan la mujeres, que miden 1,64 m de media (1,63 en España). Pasos muy cortos, brazos caídos, piernas poco flexionadas o pisar con más fuerza sobre una pierna que sobre la otra pueden indicar problemas de salud o una manera de caminar descuidada, que en el caso de la montaña nos sobrefatigará mucho más que en ciudad.
Fuente: Revistas Oxígeno (leer más…)
por FIMT | Ene 3, 2020 | Formación y Seguridad, Montaña, Noticias, Seguridad

En España el rescate en montaña es desempeñado por varios Cuerpos de Seguridad de Estado y servicios de distintas comunidades autónomas. La Guardia Civil desarrolla esta acción en la mayoría de los macizos montañosos de España y es la que mas intervenciones realiza, por lo que sus datos pueden ser orientativos de las tendencias generales.
Los datos de este estudio surgen de las informaciones del Servicio de Montaña de la Guardia Civil en 2018 (974 rescates y 1473 víctimas)
1.- 73 %, estaban llevando a cabo actividad identificada como de senderismo o de progresión por terreno abrupto.
Al hecho de ser, de lejos, la actividad mas practicada el senderismo, se une que muchos de sus practicantes no se identifican a si mismos como tales; y al no hacerlo es difícil que reflexionen sobre los elementos necesarios y convenientes sobre planificación, materiales, técnicas, etc.
2.- 62% de los rescatados han tenido que ser auxiliados cuando están “de bajada”.
Subir un pico, superar el punto mas alto de la travesía …. no es el fin de la actividad; hay que bajar del mismo y descender hasta el coche o autobús. Muchas veces pensamos que bajar no implica el esfuerzo de subir y nos relajamos. Además suele coincidir con la “segunda parte de la excursión” cuando estamos ya cansados, cuando se nota si estamos bien hidratados y bien alimentados.
3.- 56% son “victimas” de la sobreestimación de sus propias posibilidades.
De los cinco factores generales precursores de los accidentes , la inadecuada percepción de las capacidades físicas de cada uno sobresale sobre el resto. Folletos e información espectaculares, con fotos de sitios bonitos. Y además hay alguién que lo hecho y dice que es fantástico y fácil. Pero ¿ tengo la fuerza física del otro? ¿el cuerpo me aguanta para andar tantas horas? ¿progresaré rápidamente por el tipo de terreno?
4.- 72% proceden de un provincia distinta.
La montañas suelen ser espacios con poca población; salvo en los entornos montañosos de grandes aglomeraciones, como Madrid o Barcelona, las densidades suelen ser muy bajas. Esto lleva a que la acción de información y prevención sobre accidentes en montaña ha de hacerse en un nivel nacional e internacional, transcendiendo el ámbito local e incluso regional.
El documento aporta otra serie de información, como la ficha de recogida de datos de accidentes y acciónes y propuestas del Comité Estatal de Seguridad de la FEDME.
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por FIMT | Dic 30, 2019 | Alpinismo, Montaña, Noticias
Alex MacIntyre, leyenda de la escalada pura adelantado a su tiempo, murió a los 28 años al caerle una roca en el Annapurna

Cabe preguntarse dónde afinó su puntería el destino. Un día de otoño de 1982, un bloque de piedra del tamaño de una maceta se desprendió y rodó por la caótica ladera sur del Annapurna (8.091 metros). Cayó justo en la cabeza del alpinista inglés Alex MacIntyre, que ya estaba muerto cuando su cuerpo aterrizó en la nieve y empezó a deslizarse cada vez más rápido hacia la base de la pared. Tenía 28 años y hasta ese día parecía inmortal. Admirado entonces, ahora es un alpinista de leyenda. La pequeña lápida en su memoria a los pies del Annapurna recoge una frase atribuida a un proverbio tibetano: “Es mejor vivir un día como un tigre que una vida entera como una oveja”.
Alex vivió su vida de alpinista a pecho descubierto, obsesionado con escalar las montañas más difíciles, pero no de cualquier manera. La ética, el estilo, importaba mucho más que el éxito o la conquista de una pared virgen. Resultaba fundamental no traicionarse, no ceder ante sus propios miedos, y MacIntyre, como todos los alpinistas con cerebro, disponía de su propia colección de miedos. Superarlos era más una cuestión de supervivencia emocional que de orgullo y fanfarronería.
El Reino Unido tiene tan poca roca y terreno de alta montaña como grandísimos alpinistas. En los años setenta del siglo XX, el subsidio del paro sirvió para que un pelotón de escaladores británicos se empadronasen extraoficialmente en Chamonix, dispuestos a formarse en las caras norte más famosas de los Alpes. MacIntyre fue uno de ellos, y era de los que más necesidad de aprender tenía, puesto que ni era especialmente valiente ni hábil escalando en roca. Pero tenía un don para moverse con piolets y crampones en alta montaña.
En esos años, las técnicas de asedio de las montañas de los Alpes formaban parte del pasado: reinaba el estilo alpino, es decir, un tú a tú con la montaña en igualdad de condiciones, sin trampas, sin atajos y con el compromiso como regla principal de un juego altamente peligroso. Se trataba de aunar inteligencia, técnica, fortaleza física y valentía para adentrarse en una pared austera y salvaje y escalarla de la forma más limpia y veloz posible. Eso es el estilo alpino, y es sagrado.
El primer ‘ochomil’
En esa época, en el Himalaya todo estaba por hacer. Solo había que imponer el mismo patrón admitido en los Alpes. No existe una respuesta para la gran pregunta del alpinismo: ¿por qué sus actores arriesgan sus vidas? Esto no significa que los alpinistas no sean conscientes del riesgo que asumen… Pero, claro, todos creen que burlarán la fatalidad, incluso cuando acuden a los funerales de sus amigos alpinistas.
MacIntyre firmó ascensiones en el Himalaya que aún hoy alucinan a los mejores: En 1978, dentro de una improbable expedición anglo-polaca al Hindu Kush abrió sendas vías en el Koh-i-Bandaka y el Changabang junto a John Porter y Woytek Kurtyka. Tras pasar con éxito por la Cordillera Blanca (Perú), en 1980 se enfrentó a su primer ochomil para abrir una ruta en la cara este del Dhaulagiri (junto a Kurtyka, Ludwik Wilczyczynski y René Ghilini). En 1981, realizó dos intentos a la temible cara oeste del Makalu, primero con su gran amigo Kurtyka, y más tarde con otra de las grandes leyendas polacas: Jerzy Kukuczka.
MacIntyre estaba desatado. Ya no era el chico que dudaba, que deseaba demostrar su valía y su valor, que buscaba imponer su forma de entender la montaña. La fortuna le había asociado con la mejor compañía, ingleses y polacos, tipos que se veían capaces de llevar a cabo cualquier sueño. MacIntyre buscaba un sitio en la historia del alpinismo, la fama necesaria para poder llevar más tarde una vida despreocupada.
Como los soldados
John Porter, su amigo y posterior biógrafo, le recuerda ansioso ante la posibilidad de sufrir un accidente, pero resuelto a cumplir todo lo que se había propuesto. No cerraba los ojos ante el peligro: le seducía la idea de burlar las trampas de la montaña, con seriedad y una valentía que él mismo comparaba a la de los soldados en las guerras mundiales. Escalar una pared virgen en el Himalaya, decía entre risas, es como abrirse paso hacia las trincheras enemigas, tratando de elegir esa trayectoria que evite un balazo, una explosión, una mina o un francotirador. Sabes que tienes que correr, ser hábil y valiente, pero desconoces hasta qué punto está o no en tus manos sobrevivir.
Alex estuvo en el centro de un terremoto que alteró las reglas del juego, fue una de las piezas clave de una generación de escaladores excepcional que desapareció mucho antes de lo esperado. La lista de ausencias es terrible: Joe Tasker, Peter Boardman, Jerzy Kukuczka, Roger Baxter-Jones, Al Rouse, Georges Bettembourg, John Syrett o Jean Marc Boivin. Se dice que la mala suerte mató a unos y la ambición a otros. El problema es que no existe alpinismo sin ambición. John Porter recuerda en su obra Un día como un tigre cómo una anciana le preguntó una vez en un aeropuerto por qué llevaban tantas maletas: “Es el equipo, porque somos alpinistas”, contestó. “Ah, sí, he leído sobre vosotros: ¡os vais muriendo pero siempre llegan otros que os relevan!”.
En primavera de 1982, MacIntyre, Roger Baxter-Jones y Doug Scott firmaron la primera ascensión del Pungpa Ri y la apertura de una nueva ruta en la cara suroeste del Shisha Pangma, desde entonces un lugar santo para el estilo alpino. Su frenesí bien calculado le condujo hasta los pies de la cara sur del Annapurna. Le acompañaban Porter y Ghilini, pero Porter enfermó y contempló marchar por última vez a su amigo. Pretendían escalar la impresionante pared con apenas un par de tornillos de hielo, tres pitones de roca y una cuerda famélica. En realidad pretendían, sin saberlo, adelantarse varias décadas a su tiempo. En 2013, el genial Ueli Steck escaló una ruta nueva en la misma pared y regresó al campo base en 28 horas. Puede que sonriese al leer el epitafio en la lápida de MacIntyre.
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por FIMT | Dic 13, 2019 | Alpinismo, Montaña, Noticias

«Un ejemplo positivo de una relación duradera entre los seres humanos y su entorno».
El alpinismo ha sido declarado este miércoles como Patrimonio Cultural Intangible de la Humanidad por la Unesco. La decisión fue tomada por un comité especial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura que se reúne desde el 9 de diciembre en Bogotá, la primera capital de Latinoamérica en acoger este encuentro de periodicidad anual.
Nacido en el siglo XIV en los Alpes, el alpinismo, una disciplina que trasciende lo deportivo, había sido propuesto conjuntamente por Francia, Italia y Suiza. Esta actividad «ofrece un ejemplo positivo de una relación duradera entre los seres humanos y su entorno«, subrayan desde la Unesco.
La postulación de esta disciplina para su consideración como Patrimonio de la Humanidad data de 2011, año en que se creó un comité directivo entre franceses e italianos, dos de los países promotores. Suiza se unió luego aportando sus conocimientos en gestión de avalanchas.
ESTILO DE VIDA
En el alpinismo se crean relaciones «a menudo sólidas y largas» entre sus practicantes y que incluyen una «dimensión espiritual y ética», reza el documento de la propuesta que fue acogida por la Unesco. «Es una manifestación de la relación compleja entre el hombre, la naturaleza y el universo«, agrega.
En Italia, unas 311.000 personas pertenecen a clubes de alpinismo, mientras que Suiza registra 150.000 y Francia 95.000 afiliados. «Este es un estilo de vida para muchos», dijo Pierre Mathey, secretario general de la Asociación Suiza de Guías de Montaña. Es «una práctica física con una cultura compartida, un arte hecho de conocimiento, know-how y adquisición de conocimiento sobre el medio ambiente».
La Unesco recibe anualmente cientos de pedidos de los 178 Estados que ratificaron la Convención para la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial de 2003, pero acepta considerar poco menos de 50 casos cada año. Un comité integrado por 24 países toma la decisión final basado en recomendaciones de los expertos. Si bien el ingreso en esta lista les da un sello distintivo, la declaratoria es solo la parte más visible del proceso, cuyo objetivo final es la protección de la diversidad cultural frente a la creciente globalización.
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por FIMT | Dic 6, 2019 | Medio ambiente, Montaña

La IX Jornada Científica – Ciencia y Montañismo en los deportes de naturaleza- Cambio Global: afectación en los deportes de naturaleza, se ha desarrollado en la Fundación Barcelona Olímpica el día 9 de noviembre de 2019, organizada por la FEDME a través del Área de Medio Ambiente y de su Consejo Asesor Científico de las Montañas.
Hoy día estamos sufriendo una transformación global en nuestro planeta, que ha acelerado un cambio en el medio ambiente y por extensión en el medio natural, entorno donde prioritariamente desarrollamos nuestra actividad. Ello se debe a diversas causas, entre otras, una sociedad industrializada y basada en el uso de combustibles fósiles, el crecimiento de la población, y el consumo acelerado al que nos tiene acostumbrados la sociedad actual.
Para analizar la afectación de estos cambios y aportar mejores caminos paliativos, se convocó la IX Jornaqda de Ciencia y Montañismo “Cambio global: afectación en los deportes de montaña” convocada el pasado sábado en Fundació Barcelona Olímpica – Museu Olímpic i de l’Esport”
La jornada se dividió en dos partes; la de la mañana dirigida al público interesado en estos aspectos y la de la tarde como reunión de trabajo para elaborar un documento que, basado en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS 2030) publicado por la ONU pueda servir de reflexión y planteamiento para el colectivo de montañeros.
Las cuatro ponencias de la mañana dadas por grandes expertos en la materia, permitieron, de forma científicamente documentada y muy bien explicada, ver diferentes aspectos relativos a la evolución de los glaciares a nivel del planeta y a nivel del Pirineo, la proyección futura del clima y el cambio global analizado desde el caso de Sierra Nevada.
Tras la bienvenida a la novena jornada a cargo de Juli Pernas, Director de la Fundació Barcelona Olímpica, José María Nasarre, responsable del Área de Naturaleza de la FEDME y Joan Garrigós, Presidente de la FEDME la jornada arrancó con la conferencia a cargo de Javier Martín Vide, Catedrático de Geografía Física UB: “Evolución reciente y proyección futura del clima. La emergencia climática”.
Tras una pausa la mañana se retomó con las intervenciones de tres ponentes más:
Isabel Cacho: “El estado del cambio global en el planeta revelado por el hielo” – Profesora de Ciencias de la Tierra UB
Javier Sanchez: “El Cambio Global enlas montañas – El Caso de Sierra Nevada“ – Ingeniero demontes
Ignacio López: “Estudio sobre lasrepercusiones delcambio climático sobre losglaciares del Pirineo” – Científico I.P.E.- C.S.I.C (Jaca)
En la sesión de tarde, exclusiva para los miembros del Consejo Asesor Científico, sirvió para reflexionar y debatir sobre la incidencia de estos cambios en nuestras actividades en el medio natural y qué podemos hacer para que las mismas produzcan el menor impacto posible gracias a la intervención de Lázaro Mediavilla y Alberto Sánchez y “Como afecta el cambio global en los deportes de naturaleza” un estudio previo que analiza los factores de cambio en la naturaleza como: el riesgo de incendios, nidificación, inestabilidad meteorológica…
También en la sesión de tarde, se debatió y consensuó un nuevo documento que pretende ser esta base de reflexión y de posibles cambios en el difícil camino de preservación de nuestro medio. Hemos de recordar que con anterioridad, en el año 2008, el Consejo Asesor Científico de la FEDME ya puso el foco en la jornada celebrada en Benasque bajo el título “Los glaciares como indicadores del calentamiento global: el montañismo ante el cambio climático”.
Las jornadas estubieron moderadas y coordinadas por Pau Pérez miembro del Consejo Asesor Científico de las Montañas FEDME.
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